Es importante hacer un buen diagnóstico previo del soporte para evitar el riesgo de desprendimiento entre la masilla y el soporte:
El soporte debe estar 1º limpio, 2º seco, 3º sano, sin moho ni salitre, (si lo hubiese eliminaremos con productos específicos antes y los encontraras en tiendas de pintura), 4º duro y 5º cohesivo.
En el pasado en algunas obras, el acabado con temple era habitual, por ello antes de todo hay que comprobar si la superficie de gotelé está pintada o es temple.
Con esta sencilla prueba que te indicamos a continuación saldremos de dudas. Solo hay que frotar con un trapo o esponja humedecida con agua el gotelé, si se mantiene sin cambios en superficie significa que el gotelé está pintado con pintura plástica, en este caso podemos aplicar masilla directamente.
Si al frotar con agua notamos que la superficie se remueve y reblandece, significa que es un gotelé con temple, por lo que al humedecerse nos da problemas por tratarse de una base inestable.
En este último caso, mojar con un rodillo o brocha como si pintásemos con agua sobre el gotelé y rascar con una espátula la pasta reblandecida para quitar el gotelé. Una vez esté totalmente rascado y haya secado la pared, entonces aplicar una capa de imprimación fijadora TOUPRET, dejar secar y a continuación alisar la pared con la masilla hasta obtener una superficie lo suficientemente lisa como para lijar y pintar.
Por último, para acabar con el diágnostico completo de nuestro soporte sigue estos sencillos pasos:
- Rascamos con un destornillador (soporte cementoso) o con la uña (soporte base yeso). Sí la herramienta penetra fácilmente en el soporte se considera que está blando y hay que endurecerlo.
SOLUCIÓN: Utilizar la IMPRIMACIÓN FIJADORA de Toupret antes de aplicar la masilla.
- Pasa la mano por el soporte. Si aparecen restos de polvo en tu mano, significa que el soporte es pulverulento.
SOLUCIÓN: Utilizar la IMPRIMACIÓN FIJADORA de Toupret.
Ahora si, tendremos un soporte bien preparado para asegurar el éxito y la durabilidad de nuestro trabajo.